domingo, 22 de septiembre de 2013

El making-off...

He aprovechado que una amiga me pidió que hiciera más Jabon de Aceite de Oliva Extra (con Laurel), para hacer unas fotos e ir contando, por encima, de qué va todo esto.

Me salto el paso de los preparativos de la Sosa y los aceites, y las terminaciones de colores, olores, etc.. ya que este jabón "presume" de eso precisamente, de no llevar aromas ni colores.

En primer lugar se colocan los aceites en un reactor metálico e isobárico... es decir... un cazo. Importante que no sea de aluminio, eso si.

Con todos los aceites y grasas, en estado líquido, se añade la sosa y se introduce el agitador centrífugo... es decir, a meter el cucharón y remover... remover.. remover..

Según la composición y temperatura, esa mezcla tardará más o menos en "cuajar", pero por poco que tarde, mientras remueves pensarás repetidas veces en tu batidora de mano. Es cosa tuya... si sabes cuando debes parar... hazlo.

Hasta aquí ya has tenido en cuenta los aceites que quieres añadir (y cuando), la sosa que necesitas, las mantecas que has tenido que derretir y has preparado los aromas que les vas a poner. Ahora... al molde...


Y en ese molde el jabón deberá estar, como mínimo 24 horas. Notarás como va gelificando, calentándose y endureciendose. El color que veas aquí, puede cambiar mucho, cuando el jabón haya terminado de hacerse y se enfríe para cortarlo.

Una vez sólido, lo desmoldamos.


Aquí ya podéis ver cómo el color ha perdido intensidad.
Y por último, lo cortamos:


Y ya está... no? Pues no!! Toca esperar al menos un mes. Es lo que se llama el "curado"... una larga historia.

Un mes puede parecer mucho, pero más o menos va a ser lo que vas a tardar en fregar todos los cacharros que has puesto por medio y que has ensuciado.

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