domingo, 4 de agosto de 2013

Jabón de Lavanda



Jabón de Lavanda

En este jabón, el protagonista es el olor a lavanda.
Estamos tan familiarizados con este aroma que lo asociamos a “limpio”.
Pero no sólo eso; además se le atribuyen propiedades calmantes y relajantes. Alivia picaduras de insectos, usando dos o tres gotas de este aceite esencial sobre la herida.

Este jabón en pieles secas les ayudará a equilibrarlas e hidratarlas. Además, el alto contenido en antioxidantes y vitamina E que contiene el aceite de girasol (que también compone este jabón) potenciará este efecto, y actuará sobre grietas, y rojeces.
…Y en pieles grasas, actuará contra el acné y el exceso de grasa.
En definitiva, se recomienda para todo tipo de pieles.
El asunto aquí, por tanto, está en disfrutar del olor de esta planta.

Los componentes de este jabón son aceite de oliva virgen extra, aceite de coco, de palma, de almendras dulces y de girasol. Además he puesto cera de abejas, para suavizar la piel, y manteca ibérica para mejor la textura y las burbujas.
Jabón de Lavanda en el molde



Jabón de Lavanda antes del corte.

Pero a lo importante: la lavanda.
Pues la mitad más o menos del aceite de oliva de este jabón es de un oleato de lavanda. Dicho de otro modo, corté las flores y las hojas de mi huerto, y las mantuve en este aceite durante muchos días. Al sol (que no a la luz), y al sereno, agitando regularmente hasta que el oleato quedó listo para su uso.
Además, el agua usada para hacer este jabón, es una infusión, muy cargada, de flores de lavanda (lo que le ha dado tonos oscuros a las pastillas de jabón).
Una vez formado el jabón, añadí el aceite esencial de lavanda, y finalmente, ya en el molde el jabón, lo adorné con flores de lavanda. Le da un toque vistose, y además… más olor.
Espero que os guste.

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