jueves, 22 de agosto de 2013

Jabón de Aceite de Argán y Jojoba


Jabón de Aceite de Argán y Aceite de Jojoba.


A este jabón le he estado dando muchas vueltas.
En principio iba a ser un jabón sólo de argán, pero luego pensé que podría ir bien añadirle jojoba. Así que he repartido el sobre engrasado entre ambos aceites: el de Jojoba y el de Argán.

Además, los adornos en rojo son un buen jabón de Karité.

Ha quedado, por tanto, un jabón muy hidratante y muy nutritivo. Lo puede usar todo el mundo, pero creo que notarán mayores beneficios los que tengan pieles secas, dañadas, muy delicadas, o con escamas.

El Argán es un aceite de origen marroquí, del que se ha demostrado científicamente los grandes beneficios nutricionales (ya que se usa para consumo) y dermatológicos (para piel y cabello). Tiene propiedades anti-acné (antiséptico y fungida), antiedad y repara arrugas (por su gran contenido en ácidos grasos esenciales y en antioxidantes), heridas leves y quemaduras solares.
En definitiva, la gran capacidad regeneradora, da la principal cualidad a este aceite, que es la de anti-edad, o regeneradora celular. También va muy bien para el pelo.
Su alto precio, muy alto, puede estar justificado tanto por la forma artesanal de extracción del aceite de la semilla, como por el año entero que necesita el fruto para madurarse.
Aunque esto está aún lejos de ser un tratado del aceite de argán, no quería enrollarme tanto… sobre todo porque ahora toca hablar del aceite de jojoba.

El aceite de jojoba es muy eficaz contra escamas de la piel, sequeda, etc..
Usado regularmente da suavidad a la piel, elasticidad y firmeza. Por todo ello, y por su alto contenido en vitamina E (potente antioxidante) se utiliza contra las manchas, arrugas, y demás síntomas del envejecimiento de la piel.
Precisamente el alto contenido en vitamina E, protege contra la acción del sol.

Penetra rápidamente en la piel, y es muy efectivo contra la secreción de grasas, acné, y regula la humedad de la piel.

He usado una mezcla de aroma de Canela y Aceite Esencial de Manzanilla.
Espero que os guste.

domingo, 4 de agosto de 2013

Jabón de Lavanda



Jabón de Lavanda

En este jabón, el protagonista es el olor a lavanda.
Estamos tan familiarizados con este aroma que lo asociamos a “limpio”.
Pero no sólo eso; además se le atribuyen propiedades calmantes y relajantes. Alivia picaduras de insectos, usando dos o tres gotas de este aceite esencial sobre la herida.

Este jabón en pieles secas les ayudará a equilibrarlas e hidratarlas. Además, el alto contenido en antioxidantes y vitamina E que contiene el aceite de girasol (que también compone este jabón) potenciará este efecto, y actuará sobre grietas, y rojeces.
…Y en pieles grasas, actuará contra el acné y el exceso de grasa.
En definitiva, se recomienda para todo tipo de pieles.
El asunto aquí, por tanto, está en disfrutar del olor de esta planta.

Los componentes de este jabón son aceite de oliva virgen extra, aceite de coco, de palma, de almendras dulces y de girasol. Además he puesto cera de abejas, para suavizar la piel, y manteca ibérica para mejor la textura y las burbujas.
Jabón de Lavanda en el molde



Jabón de Lavanda antes del corte.

Pero a lo importante: la lavanda.
Pues la mitad más o menos del aceite de oliva de este jabón es de un oleato de lavanda. Dicho de otro modo, corté las flores y las hojas de mi huerto, y las mantuve en este aceite durante muchos días. Al sol (que no a la luz), y al sereno, agitando regularmente hasta que el oleato quedó listo para su uso.
Además, el agua usada para hacer este jabón, es una infusión, muy cargada, de flores de lavanda (lo que le ha dado tonos oscuros a las pastillas de jabón).
Una vez formado el jabón, añadí el aceite esencial de lavanda, y finalmente, ya en el molde el jabón, lo adorné con flores de lavanda. Le da un toque vistose, y además… más olor.
Espero que os guste.