martes, 4 de junio de 2013

Jabón de Aceite de Oliva Virgen Extra

Jabón de Aceite de Oliva Virgen Extra (... muy poquito más...)
Simplicidad.
Es un buen resumen de esta entrada. Quiero decir, que aquí os presento un jabón casi de los de toda la vida.

Por qué digo casi? pues porque es de oliva virgen extra, no aceites usados. No es por nada, los jabones de aceite usados son muy buenos. Es sólo que quería aprovechar las grandísimas ventajas del aceite de oliva para la piel.
Este aceite nos rodea, y por ello, quizá lo subestimamos… o no lo vemos lo suficientemente “exótico” para un jabón de calidad. Pero eso no es así.

Usado sobre la piel, es muy hidratante, ayuda a regenerar las células de la piel, y tiene una gran penetración. Tiene muchos nutrientes y vitaminas. Podemos destacar la vitamina E, por su gran poder antioxidante (propiedades anti-edad).

Alivia heridas, lesiones cutáneas por alergias, eczemas, psoriasis y ciertos desórdenes de la piel.

No me gusta “quimiquear” mucho en el blog, pero hay que hablar del hidroxitirosol. Digamos que todos los anuncios de cosméticos te meten el coenzima Q10, por los ojos. Vale, pues éste compuesto es el doble de potente, en lo que se refiere a poder anti-edad, tiene propiedades antiinflamatorias y ayuda a la prevención del cáncer de piel.
SÓLO se encuentra en el olivo: en sus hojas, y en al aceite, pero sólo en el virgen extra.

Pero como no la podía “hacer limpia”, hice este jabón con una infusión muy cargada de laurel. (Ah! Parte del aceite de oliva empleado, estuvo macerando 40 días en hojas de laurel también).

Por qué lo del laurel? Pues porque el laurel tiene propiedades medicinales, antisépticas y desinfectantes. Es uno de los más potentes fungicidas y bactericidas naturales. Por lo que es muy bueno para combatir los hongos de… bueno.. de ahí abajo!.. y también los de más abajo, los de los pies, je!
Es un componente muy indicado para combatir el acné.

Y volviendo al casi del principio otra vez… no me pude resistir a poner un poco de coco, sólo un poquito, para que haga buena espuma. Sabemos que la espuma no significa que el jabón sea mejor, pero... no sé... gusta.

Así que aquí presento hoy un jabón de mucha calidad, hipoalergénico, sin colorantes, sin aromas añadidos, sólo el olor a jabón, y puede que con un toque de laurel.

Hoy me he enrollado un poco más de la cuenta, lo sé, pero quería tratar de explicar aquello de por qué “menos es más”.

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