La elaboración de este jabón ha sido bastante tediosa.
A las complicaciones que supone trabajar con miel y cera de abejas en un jabón, hay que sumarle además, las precauciones que hay que tener al utilizar la leche de cabra para intentar que ésta no pierda sus propiedades en el proceso de formación del jabón (saponificación).
El resultado final... bastante satisfactorio: un jabón muy cremoso, muy suave, que nutre la piel y le da elasticidad.
A las complicaciones que supone trabajar con miel y cera de abejas en un jabón, hay que sumarle además, las precauciones que hay que tener al utilizar la leche de cabra para intentar que ésta no pierda sus propiedades en el proceso de formación del jabón (saponificación).
El resultado final... bastante satisfactorio: un jabón muy cremoso, muy suave, que nutre la piel y le da elasticidad.
Os comentaré entonces las propiedades (resumidas, tranquilos) de cada ingrediente.
LA MIEL, en la piel actua de humectante. Esto hace que se mantenga hidratada y suave. Hay quien abrevia esto diciendo "que la rejuvenece"... pues eso. Tiene propiedades antioxidantes y protege del Sol.
Se le atribuyen además propiedades anti-bacterianas y anti-inflamatorias.
Contiene vitaminas, azúcares y minerales.
Se le atribuyen además propiedades anti-bacterianas y anti-inflamatorias.
Contiene vitaminas, azúcares y minerales.
La miel utiliza en este jabón, es miel de romero. La compré a un apicultor de una aldea.
LA CERA DE ABEJAS, tiene acción calmante, suavizante, y se dice que previene el envejecimiento de la piel.
Respecto a la LECHE DE CABRA, pues resulta que es muy utilizada en cosmética. Las proteinas grasas que contienen son muy pequeñas y no solo son muy facilmente absorbidas por la piel, sino que actúan de vehículo para penetre humedad y otros nutrientes.
A parte del aporte de Calcio, es muy nutritiva e hidratante para la piel. Proporciona unos jabones muy suaves, indicados para pieles secas, dañadas e incluso alérgicas.
Cuanto mayor grasa tenga la leche de cabra, mejores resultados se obtendrán sobre la piel.
El día que yo hice este jabón, en fin.. mi cabra tenía el día cogido de asuntos propios. Quiero decir, que tuve que ir a la tienda a comprarla. Lo digo porque en ocasiones comento que tal o cual cosa la he cogido de mi huerto, pero en este caso.. no pudo ser.
Este jabón ¡ha volado!. Prometo repertirlo y, si puedo, mejorarlo.
Ah! los aceites esenciales usados fuero de Vainilla y de Canela. Sinceramente, casi no han "sobrevivido" al proceso de curado del jabón, pero mantiene un agradable olor, de todos modos.

Me encanta este jabón!! Te ha salido perfecto.
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